El verano pasado, tuve la oportunidad de estar en Madrid el día 2 de julio. Día de elecciones para Presidente del Real Madrid, día que coincidió con la elección presidencial en México. Después de una lucha realmente espectacular, con anuncios en las calles, publicidad en el metro, en los camiones, llegó el día, y con ello un triunfador: Calderón, no, no estoy hablando de nuestro buen Felipe, si no de Ramón Calderón. Fueron elecciones muy polémicas, quizás si se hubiera aprobado el voto por correo, Calderón no hubiera sido elegido. Pero como el hubiera no existe, ganó Calderón para frustración de muchos (si no pregúntenle al Manuel Andrés).
Ramón Calderón propuso como estandarte de campaña el fichaje de tres grandes: Robben, Kaká y Cesc Fábregas. Con su victoria todos asegurarían la contratación de estos excelentes jugadores, pero no, los tres le dieron puras calabazas al Real Madrid. Pero el verano pasado no fue del todo malo, contrataron al que sería el Pichichi (Ruud Van Nistelroy), a Fabio Capello, entre otros.
Hoy, un verano más tarde, el Real Madrid puede presumir ser el campeón de La Liga y de haber despojado a su máximo rival de lo que parecía un tricampeonato inminente. Uno esperaría que se continuaría con el proyecto que los hizo campeones, probablemente hacer unas nuevas contrataciones galácticas y mirar hacia adelante.
Para mi sorpresa, no será así, las criticas que recibió el equipo durante toda la temporada por su pobre pero
efectivo fútbol, acabaron con Fabio Capello. Pero yo me pregunto, si estás contratando a la viva imagen del fútbol italiano, estandarte del catenaccio, ¿qué puedes esperar? Futbol espectacular, no. Goleadas históricas, no. “Oles” en la tribuna, no. Pero resultados, si. Campeonatos, si.
Cómo puede reaccionar la nueva administración del Madrid así ante un campeonato. Es lógico pensar que el Madrid ante la falta de títulos necesitaría conseguir uno de la manera que sea, sin importar el estilo de fútbol. Es ilógico pensar que eliminarías de tu equipo, al producto de tus alegrías. Pero así fue, esta semana se oficializó el cese de Flavio Capello.
El Real Madrid no ha hecho ninguna contratación, en cambio se les ha ido Beckham (que jugó espectacularmente el final de temporada) y Capello.
E insisto, no entiendo que Capello sea destituido de su cargo, cuando tuvo un cierre de campaña sin igual, cuando lograron su máxima cantidad de puntos como visitantes en una sola temporada, cuando logró imponer mano dura y se sacudió de encima al “Gordito” de Ronaldo que le estaba causando muchos problemas internos.
REALmente no te entiendo Calderón, ahora no sólo no has hecho contrataciones si no que hay equipos como el Getafe, Chelsea y Milán que te quieren demandar por estar contactando a Schuster, Robben y a Kaká respectivamente sin su autorización. No te entiendo Calderón, porque te ganas enemigos. Porqué si tienes todo para disfrutar no lo haces, porqué si eres campeón no lo presumes.
REALmente no te entiendo.
Ramón Calderón propuso como estandarte de campaña el fichaje de tres grandes: Robben, Kaká y Cesc Fábregas. Con su victoria todos asegurarían la contratación de estos excelentes jugadores, pero no, los tres le dieron puras calabazas al Real Madrid. Pero el verano pasado no fue del todo malo, contrataron al que sería el Pichichi (Ruud Van Nistelroy), a Fabio Capello, entre otros.
Hoy, un verano más tarde, el Real Madrid puede presumir ser el campeón de La Liga y de haber despojado a su máximo rival de lo que parecía un tricampeonato inminente. Uno esperaría que se continuaría con el proyecto que los hizo campeones, probablemente hacer unas nuevas contrataciones galácticas y mirar hacia adelante.
Para mi sorpresa, no será así, las criticas que recibió el equipo durante toda la temporada por su pobre pero
efectivo fútbol, acabaron con Fabio Capello. Pero yo me pregunto, si estás contratando a la viva imagen del fútbol italiano, estandarte del catenaccio, ¿qué puedes esperar? Futbol espectacular, no. Goleadas históricas, no. “Oles” en la tribuna, no. Pero resultados, si. Campeonatos, si.Cómo puede reaccionar la nueva administración del Madrid así ante un campeonato. Es lógico pensar que el Madrid ante la falta de títulos necesitaría conseguir uno de la manera que sea, sin importar el estilo de fútbol. Es ilógico pensar que eliminarías de tu equipo, al producto de tus alegrías. Pero así fue, esta semana se oficializó el cese de Flavio Capello.
El Real Madrid no ha hecho ninguna contratación, en cambio se les ha ido Beckham (que jugó espectacularmente el final de temporada) y Capello.
E insisto, no entiendo que Capello sea destituido de su cargo, cuando tuvo un cierre de campaña sin igual, cuando lograron su máxima cantidad de puntos como visitantes en una sola temporada, cuando logró imponer mano dura y se sacudió de encima al “Gordito” de Ronaldo que le estaba causando muchos problemas internos.
REALmente no te entiendo Calderón, ahora no sólo no has hecho contrataciones si no que hay equipos como el Getafe, Chelsea y Milán que te quieren demandar por estar contactando a Schuster, Robben y a Kaká respectivamente sin su autorización. No te entiendo Calderón, porque te ganas enemigos. Porqué si tienes todo para disfrutar no lo haces, porqué si eres campeón no lo presumes.
REALmente no te entiendo.
3 comentarios:
HALA MADRID!!!!!!1 Capello me caga pero si dio el campeonato no entiendo porque se fué...El barca apesta
En equipos como el Madrid y ligas como la Española no solo importa ganar sino tambien hay que gustar, no como en Méxcio que somos felices ganando como sea (cosa que yo pienso hay que ganar como sea por eso no entiendo al madrid), traen a Schuster que es un técnico que juega espectacular (y si no preguntenle al Barca)y siente los colores merengues y preparense porque despued del mundial del 2010 el entrenador del Real Madrid sera Hugol.
En el Madrid hay una grilla interna perrísima y desde "El Bigotón" nada me sorprende en ese equipo en donde muchas decisiones se toman por capricho de unos cuantos. No olvides como le dieron las gracias a Hierro y al Bigotón desupués de campeonar en todo. Fue después de eso que vino la sequía de títulos.
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